Tener hijos cambia por completo la dinámica de una pareja. De repente, gran parte de las conversaciones giran alrededor de horarios, tareas, responsabilidades y problemas domésticos. Y, casi sin darte cuenta, la relación que antes existía entre un hombre y una mujer puede terminar convirtiéndose en una simple estructura familiar que funciona… pero donde la atracción ha desaparecido.
El problema es que muchos hombres interpretan ese cambio como una consecuencia inevitable de la paternidad y pasan años intentando compensarlo haciendo todavía más, cediendo más y evitando cualquier conflicto para mantener la paz en casa.
Sin embargo, ese comportamiento puede acabar reforzando precisamente la dinámica que los aleja de su mujer.
En este episodio analizo por qué tener hijos puede acelerar la erosión de una relación, qué ocurre cuando pasas de ser pareja a convertirte únicamente en proveedor, padre o “ayudante” y, sobre todo, qué necesitas recuperar tú antes de intentar recuperar el deseo de ella.
Aquí vamos a hablar de:
- Los 3 datos que desmontan la excusa del cansancio y el estrés.
- Lo que encontró la ciencia al medir el deseo en una relación tras el primer hijo.
- Por qué la paternidad es el acelerador más potente de la erosión de una relación.
- El estudio del reparto de tareas que demuestra por qué el deseo se apaga.
- Los 3 movimientos, en orden, para que en tu casa vuelva a haber tres roles: padre, madre… y pareja.