Cuando una relación empieza a enfriarse, la mayoría de los hombres intenta solucionar el problema recurriendo a lo que siempre les han dicho que funciona: hablar más, explicar cómo se sienten, pedir cambios o intentar llegar a nuevos acuerdos con su pareja.
¿El problema?
Que puedes mejorar la comunicación, repartir mejor las tareas de casa o tener una conversación perfectamente razonable… y que nada de eso consiga que tu mujer vuelva a desearte.
Porque cuando el problema real está en la atracción, las palabras dejan de atacar la causa y empiezan a convertirse en parte del problema.
En este episodio te explico por qué la atracción funciona como un filtro que condiciona toda la dinámica de pareja y por qué, cuando ese filtro se vuelve en tu contra, intentar convencerla, esforzarte todavía más o acabar explotando después de meses tragando solo empeora la situación.
Porque si quieres que cambie lo que ocurre entre vosotros, probablemente tengas que dejar de preguntarte qué más puedes decirle a ella y empezar a mirar qué hombre tiene delante.
Aquí vamos a hablar de:
- El filtro: por qué hablar funcionaba de novios y ha dejado de funcionar ahora
- Por qué la atracción no es un tema más, es el filtro por el que ella escucha todos los demás.
- Por qué el «»vale, lo intentaré»» de ella es peor que la discusión: el sexo de tregua y la elección por conveniencia.
- Los 3 errores que lo empeoran, con los 4 casos reales delante: hablar más fuerte (el ultimátum), hacer más (el empleado y el mito del dinero) y tragar hasta explotar (el silencio de castigo).
- Por dónde se sale: los 4 movimientos que cambian la relación para siempre