Si alguna vez has tenido la sensación de que tu pareja se enfada contigo por cualquier cosa, probablemente hayas intentado encontrar qué estás haciendo mal.
Quizá has cambiado la forma de hablarle, has dejado de hacer ciertos planes, has empezado a ir con más cuidado por casa o incluso has aprendido a tragarte algunas cosas para evitar una nueva discusión. Y, aun así, parece que siempre aparece un motivo nuevo.
El problema es que probablemente estás intentando solucionar los síntomas en lugar de entender qué hay detrás de ellos. Porque cuando los mismos hechos que antes no generaban ningún problema empiezan a provocar broncas constantes, y además los motivos del enfado cambian continuamente, hay algo más que una simple cuestión de platos, ropa, tono o despistes.
En este episodio te explico por qué esos enfados pueden funcionar como un termómetro de lo que está ocurriendo en la relación, qué relación tienen con el filtro de la atracción y por qué las tres reacciones más habituales de los hombres —preguntar qué le pasa, caminar con pies de plomo o acabar estallando— suelen terminar empeorando la situación.
Porque si quieres dejar de apagar fuegos uno detrás de otro, primero tienes que entender qué está haciendo que aparezcan.
Aquí vamos a hablar de:
- Las dos piezas del puzle que ninguna explicación clásica resuelve.
- El termómetro: por qué el enfado constante por naderías es el ruido del filtro de la atracción girando en contra (la pieza que faltaba tras el episodio 455).
- Por qué los motivos son síntomas, no causas — y por qué atender los síntomas no resuelve el problema.
- Las 3 reacciones que lo empeoran todo: preguntar «»¿qué te pasa?»» en bucle, «»tragar para mantener la paz»» y estallar.
- Qué hacer en estas situaciones para empezar a dar los primeros pasos y recuperar las riendas de tus relaciones.